Pasivos vs activos en las finanzas personales


Es muy probable que hayas escuchado hablar sobre activos y pasivos dirigido especialmente a la contabilidad empresarial. Sin embargo en esta ocasión enfocaremos estos términos en el proceso de finanzas personales, con el objetivo de buscar libertad financiera.


Conocer la diferencia entre pasivo y activo cambiará la forma de ver las cosas, principalmente en tus inversiones.


¿Qué es un activo?


Un activo es todo aquello que después de haberlo adquirido te genera ingresos cada cierto tiempo, sin necesidad de dedicarle tiempo. También pueden ser bienes que incrementan su valor patrimonial con el tiempo.


En pocas palabras, un activo proporciona ingresos pasivos y no dependen de tu tiempo.

Un ejemplo de activo son las inversiones, ya que con el tiempo aumentan de valor y generan ingresos cada cierto tiempo.


¿Qué es un pasivo?


Por otro lado, un pasivo es todo aquello que te genera gastos de dinero recurrentes o un bien que pierda su valor patrimonial con el tiempo. O ambos casos en donde al adquirir un bien disminuye su valor y además te genera gastos.


Los pasivos te generan gastos y hay que dedicarle tiempo para pagarlos.

El ejemplo ideal para este caso es un automóvil, ya que no solo se deprecia día a día, sino que además tienen gastos recurrentes.


Poder diferenciar un activo de un pasivo te ayudará a gestionar tu dinero, la diferencia principal radica en que el primero te genera un ingreso y el segundo ocasiona gastos.


Es casi imposible que una persona cuente únicamente con activos y ningún pasivo, la clave está en una buena gestión de tus finanzas personales para aumentar tus activos y poder cubrir el gasto de tus pasivos.


Si aún no te queda muy claro, imagina que al día de hoy pierdes tu trabajo. Tus activos seguirán generando ingresos y los pasivos serán aquellos que los quiten.


El escenario ideal de la libertad financiera sería en el cual tus activos cubran tus pasivos y te permitan seguir adquiriendo más activos. Esto no se logra de un día a otro pero puedes comenzar a trabajarlo con una buena gestión de tus finanzas.